Macanudo de Liniers

Macanudo de Liniers
"¿Y si no fuésemos otra cosa que los brazos de una voz?" Decir. Maliyel Beverido

lunes, 20 de junio de 2016

Cuando ser padre, duele




Oscura

Julián Herbert

a Javier Sicilia

Pasé toda la noche con el brazo en una grieta.
No era un aula de santos.
Era un hotel a las afueras de Querétaro.
Dos camas individuales provisionalmente pegadas
para caber los tres (siempre tres) juntos.
Ascésis: duermevela: Aníbal Barca,mi hijo, cayendo cada 15 minutos por el hueco.
Es vulgar pero no es falso: pasé toda la noche con el brazo en una grieta.
Me inculcaba el demonio de una negra rabia acústica:¿para qué escribir poemas
si todo lo que hiere tiene el tacto vacío, usura de una tumba?
Encandilado, muy orondo y sin luz (sin otra luz y guía sino etcétera etcétera),
escribí de memoria estos versos:

“Al menos toca lo que matas.
Siéntelo babosa lumbre negro caracol con la que marcas –meas–
plásticos: Identidad.
Recuerda, cuando vayas al cine a ver películas de nazis, que tú no eres judío.
Pero si eres judío no recuerdes nada: al menos toca lo que matas.
No te metas en dios. No vueles coches. No hagas citas sagradas. No discutas conmigo.
No me vendas muñones. No me traigas cabezas. No me pidas que aprenda a respetar.
Toca.
Al menos toca lo que matas.”

Son pésimos. Lo supe de inmediato.
Hace un par de años que no logro hacer poemas.
Lo extraño pero no lo lamento.
Todos sabemos que la poesía no es más (ni menos) que una destreza pasajera.
Una destreza que, perdida, se hace tú y alumbra oscura.

Igual que un padre pasará toda la noche con el brazo en una grieta

procurando que la cabeza de su hijo no toque nunca el suelo.


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